La llegada de la primavera en la Horta Sud tiene un sonido particular: el estallido de las cáscaras de huevo pintadas contra la frente de un amigo y el crujir del papel de seda.
Pero, sobre todo, tiene un sabor que reside en la memoria colectiva. En el Forn Baixauli , entendemos que la merienda de Pascua es el ritual que marca el renacer de la alegría en nuestra calle Major.
¿Por qué es tan típico merendar estos dulces en Valencia?
La tradición de la merienda de Pascua en nuestra tierra es una mezcla de ritos paganos y religiosos que se pierde en el tiempo. Antiguamente, la Cuaresma era un período de estricto ayuno donde alimentos como los huevos o la leche estaban prohibidos.
El Domingo de Resurrección suponía el fin de esa abstinencia, y las familias lo celebraban horneando estas masas ricas en huevo y azúcar.
Salir a "berenar la mona" al río, a la montaña oa la huerta era la forma de celebrar la libertad y la llegada del buen tiempo.
En Valencia, este acto se convirtió en un símbolo de comunidad: grupos de amigos y familias se reunían para "empinar el catxerulo" (volar la cometa) y comer el huevo de la mona en el frente de algún desprevenido mientras cantaban aquello de: "Ací em pica, ací em cou, i ací em trenque l'ou" .
En nuestro horno en Picanya , mantenemos vivo ese espíritu festivo, sabiendo que cada dulce que sale del obrador será el protagonista de un reencuentro en el campo.

1. La Mona de Pascua tradicional: El símbolo de la infancia
Como ya os adelantamos en nuestro artículo anterior sobre dónde encontrar la mejor mona artesana , este dulce es el epicentro de la fiesta. En nuestro obrador nos alejamos de las producciones en serie. Cada mona de Pascua tradicional es una pequeña escultura modelada a mano: desde el clásico lagarto hasta la corona más elegante.
Al usar masa madre y aceites de primera calidad, conseguimos que la miga se mantenga tierna durante días. El huevo, ya sea cocido o de chocolate, sigue siendo ese "premio" que todos buscamos tras el primer mordisco.
2. Panquemao artesano: La esponjosidad de siete generaciones
El panquemao artesano es la prueba de fuego de cualquier maestro panadero. Lograr esa cúpula oscura y casi quemada (que le da nombre) protegiendo un interior blanco y etéreo como una nube, requiere una paciencia que hoy en día es difícil de encontrar.
En Baixauli, respetamos los ciclos de fermentación de hasta 12 horas. El resultado es un panquemado que no necesita nada más para brillar, aunque sabemos que muchos de nuestros clientes no pueden resistirse a acompañarlo con una tableta de chocolate o la clásica longaniza de pascua para crear ese contraste dulce-salado tan valenciano.
3. La Coca de Pasas y Nueces: El bocado de la huerta
Para completar la trilogía, no podemos olvidar la torta de pasas y nueces. Es el dulce más "terrenal", con una textura más rica y un juego de contrastes entre el dulzor de la uva pasa y el toque crujiente de la nuez.
Es el combustible perfecto para las meriendas largas bajo la sombra de un algarrobo o un naranjo en la Horta Sud.
La garantía de un horno con alma en Picanya
Elegir nuestro horno tradicional no es solo una cuestión de sabor, es una forma de proteger nuestras raíces.
Al comprar aquí, estás eligiendo:
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Ingredientes 100% naturales: Sin conservantes que enmascaren el sabor real.
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Procesos manuales: Cada pieza es única, fruto del trabajo de Batiste y Vicent.
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Historia Viva: Un legado que, a pesar de los retos del último año, sigue más fuerte que nunca gracias al apoyo de Picanya.
¿Ya sabes cuál vas a elegir? No dejes tu merienda al azar.
📍Te esperamos en la calle Major 22 para que descubras por qué llevamos siete generaciones siendo el sabor de tus recuerdos.
👉🏻Haz tu encargo llamando al 96 159 28 73 y asegúrate de llevarte a casa la auténtica tradición valenciana.
¡Feliz Pascua a todos!